
Canteras antiguas de extracción manual
El trabajo del cantero
El trabajo realizado con herramientas manuales obligó al cantero
a seguir los dictados de una materia que se presenta en calidades variables.
Con oficio y experiencia, trabajaba siguiendo la veta de la piedra de buena
calidad, sorteando la piedra viva. Esta labor de
escucha de la materia le condujo a la creación de espacios dominados por la irregularidad y las formas
orgánicas, reflejo directo de la estructura interna del terreno.
El aumento de volumen de piedra extraída en cada capa a medida que
se ganaba profundidad inclinó y abombó el plano de las paredes
al tiempo que el golpe de la escoda grababa sobre su superficie rasgaduras formando espigas horizontales y líneas de
golpes en vertical.
A modo de acceso al nivel de extracción y para evacuar los sillares
de piedra a la superficie, el antiguo trencador talló, en
la propia pared de la cantera, escaleras minerales
que ganaban escalones con cada nueva capa de piedra excavada.
El trabajo del tiempo y la recuperación del hombre
Finalizada la actividad extractiva, los
propios canteros fueron los artífices de la
recuperación paisajística de los espacios excavados. Sobre una
capa de escombros de la extracción, el fondo de la cantera fue rellenado con
tierra vegetal. El nuevo suelo, de gran calidad y adecuado grosor, junto con el amparo de los vientos y la complicidad de una piedra que guarda la humedad, fueron
condiciones ideales para que el paisaje herido
renaciera en forma de fértiles barrancos sembrados de huertos de
hortalizas y árboles frutales.
Un largo tiempo de abandono posterior facilitó
a la vegetación silvestre una recolonización gradual del terreno, creándose una atípica comunidad vegetal caracterizada por la convivencia de plantas cultivadas y vegetación de garriga balear. A su vez, la piedra, antes blanca y subterránea, ahora expuesta a la intemperie, se erosionaba y coloreaba de
múltiples tonalidades con la infiltración de agua y tierra y dependiendo de la diferente orientación de las paredes.
Tiempo y naturaleza interactúan en el
paisaje de la cantera. La sucesión de naturaleza, agresión, paso del
tiempo y erosión se completa y cierra un ciclo con el regreso de la naturaleza
a un paisaje que se mantiene en constante cambio.