Canteras de extracción mecánica
El trabajo de la máquina
Sobre raíles fijados en el suelo de la cantera, una vagoneta se desplaza
hundiendo en la piedra la sierra circular que
realiza el corte. La nueva ley impuesta por la
máquina impone un amplio plano de trabajo horizontal, libre de todo
obstáculo, sobre el que la sierra corta en perfecta vertical, creando el continuo ángulo recto que domina el
espacio. La extracción se vuelve
indiscriminada y absoluta. Se extrae la totalidad de la piedra, mientras que el trabajo
consciente y reflexivo de su clasificación se realiza en una fase posterior al
corte.
La morfología de la cantera deja de ser espejo de la estructura interna
del terreno para convertirse en un espacio
geométrico monumental.
Las dimensiones de la superficie de trabajo necesarias para el avance de
la máquina y el corte vertical crean un amplio
espacio cúbico.
A su vez, la evacuación de los sillares por métodos mecánicos
permite ganar profundidad en la cantera, donde, en la mayoría de los casos, la extracción sólo se interrumpir
á al alcanzar el nivel de la capa freática. Las paredes se graban de
profundas incisiones verticales producidas por
el choque de la sierra contra la pared al final de cada línea de corte. Por el
menor tiempo de exposición a la intemperie, la
piedra presenta un tono beige claro,
poco evolucionado aún desde el blanco inicial del momento de ser abierta por el disco.
El papel de la nueva lesgislación
A partir de 1985, la ley ordena el rellenado con escombros de las canteras
en desuso. Así, los monumentales paisajes de piedra creados
desaparecen bajo toneladas de residuos de toda procedencia,
contaminando el subsuelo en muchas ocasiones y condenando las canteras al
olvido.